Con camión, pero sin pago: San Pablo atascado en basura

San Pablo en el cantón de Nandayure, vive con el riesgo, ante la mala gestión de residuos.

En San Pablo de Nandayure se combinan situaciones en una compleja y deficiente gestión de residuos:

  • durante muchos años el pueblo pidió a la Municipalidad que diera el servicio de recolección;
  • hoy el camión pasa 2 veces por semana, pero muchos vecinos no quieren pagar y el gobierno local tiene un déficit millonario;
  • en algunos caseríos no se da el servicio;
  • hay varios puntos terribles de contaminación, por personas que los convirtieron en botaderos a cielo abierto;
  • y no hay cultura ni estrategia de separación de residuos o reciclaje.

Según el Gestor Ambiental del municipio, Douglas Arauz, tras muchos años de solicitud, hizo el proyecto para llevar la recolección de desechos a San Pablo. Luego de la aprobación, hoy la comunidad genera un balance de ¢18 millones negativos cada año. A pesar de la faltante, Arauz admite que el culpable es la Administración por no cobrar.

"Las personas que supuestamente 'no se inscribieron en el servicio', ellos creen que todavía no tienen que pagar."

James Li - Exalcalde de Nandayure

"Hasta las cáscaras de camarón vienen a botar aquí"

A pesar de la recolección, hay graves problemas por la falta de educación ambiental y la acumulación de desechos en focos de contaminación. Personas arrojan sus desechos en la quebrada que atraviesa la comunidad, en la cual juegan niños, y en un lote en Zanjones, donde no se puede permanecer 10 minutos ante el nauseabundo olor.

 En el 2016, un acumulación de basura se mantuvo varios días en el punto de Morote, tras un conflicto por quién debía recogerla. (Imagen cortesía de Eugenia Pérez)

En el 2016, un acumulación de basura se mantuvo varios días en el punto de Morote, tras un conflicto por quién debía recogerla. (Imagen cortesía de Eugenia Pérez)

El Equipo de Comunicación de la Red del Golfo encontró restos de mariscos y hasta una lavadora en el terreno a la orilla de la calle. Es un peligro de salud latente y un pendiente para limpiar, tanto por el pueblo como por las autoridades.

El presidente de la Asociación de Desarrollo de San Pablo, Manuel Alexánder Urbina, pide capacitaciones para poder trabajar en una estrategia de reciclaje, junto con la Municipalidad. Pero el gobierno local no tiene recursos para generar ese plan y poder tratar ese material valorizable.

Por el momento, el mal olor y el riesgo se extienden en San Pablo, sin una solución concreta en el panorama.

 

RDG