Nicoya

Pañales, latas y más asfixian a Puerto Pochote en desechos

Puerto Pochote batalla con una deficiente gestión de los residuos.

Puerto Pochote vive del Golfo de Nicoya y de la pesca. En el 2015 nuestra comunidad fue conocida en el país, pues pescadores recibieron un ataque por parte de piratas, que les robaron motores, artes de pesca y más. Pero además de la inseguridad, la contaminación por residuos es una amenaza de todos los días en esta comunidad de la Red del Golfo.

Aquí no pasa el camión de la basura. La mayoría quema sus desechos. Pero también muchos generaron botaderos a cielo abierto, donde se acumulan latas, botellas y hasta decenas de pañales. Es un peligroso punto que atenta contra la salud.

Rosendo García, presidente de la Asociación de Desarrollo Integral (ADI) de Puerto Pochote, pidió a la Municipalidad de Nicoya, que intervengan en la situación y trabajen con las fuerzas vivas para generar un cambio.

Este lote se convirtió en botadero. (Imagen de la Red del Golfo / Lauren Carrillo y Tania Díaz)

Este lote se convirtió en botadero. (Imagen de la Red del Golfo / Lauren Carrillo y Tania Díaz)

El vicepresidente de la Asada, Jose García, mencionó que si bien hay ausencia de la autoridad, la comunidad debe realizar sus propias gestiones.

La Municipalidad de Nicoya no tiene presupuesto para ampliar el recorrido de los camiones recolectores y que incluyan a Sonzapote. En lugar de eso, aplicarán la figura del gestor autorizado.

En el 2016, el Gestor Ambiental de Nicoya, Jorge Jiménez, dijo a la Red del Golfo que con este plan se busca "legalizar la actividad ilegal" que ya realizan ciertas personas, que cuentan con un vehículo para pasar por los barrios y que cobran por recoger la basura.

El plan de capacitación debe realizarse en el primer trimestre del 2017, pero aún no llega a la comunidad. Debe regularse - junto con el Ministerio de Salud - a los gestores autorizados, para que cumplan y los vecinos les paguen.

"La comunidad debe despertar de ese sueño, de esa tranquilidad. Tratar de buscar la ayuda para que la salud mejores."

José García - Vicepresidente de la Asada

 

Vigilancia y seguridad: un reto constante en el Golfo de Nicoya

La Red del Golfo nació para tener comunidades más seguras y empoderadas en la parte interna del Golfo de Nicoya.

Durante muchos años, el Golfo de Nicoya permaneció como un vacío en el mapa de la vigilancia de Costa Rica. Aunque las comunidades han avisado de los actos ilícitos que aquí se cometen, el trabajo en materia de seguridad no se ha dado a un nivel constante.

Para atender una denuncia o un caso en aguas de la parte interna del Golfo, el Servicio Nacional de Guardacostas (SNG) debía movilizarse desde Puerto Caldera, invirtiendo ¢250.000 por hora en combustible de la embarcación, para llegar a Chira por ejemplo. Pero ahora esa y otras dos autoridades están más cerca con la Estación Interinstitucional en Puerto Níspero.

Si bien se inauguró en julio del 2016, durante alrededor de 5 meses solamente el Sistema Nacional de Áreas de Conservación (Sinac) tenía sus funcionarios en las instalaciones. La meta de trabajo coordinado entre tres entidades - Sinac, Guardacostas y el Instituto Costarricense de Pesca y Acuicultura (Incopesca) - no se cumplía. Posteriormente Guardacostas se instaló.

El 2017 trae aires frescos para una Estación clave en un punto estratégico para la seguridad del Golfo y los pueblos. Aunque todavía Incopesca y su presidente Gustavo Meneses, no han anunciado cuándo trabajarán en las instalaciones.

Vigilancia del pueblo, reacción de las autoridades

Pescadores y vecinos de ambas comunidades se capacitaron y dialogaron con las autoridades, para ser más vigilantes y denunciar. (Imagen de la Red del Golfo)

Pescadores y vecinos de ambas comunidades se capacitaron y dialogaron con las autoridades, para ser más vigilantes y denunciar. (Imagen de la Red del Golfo)

Desde mediados del 2016, con el apoyo de MarViva, dos comunidades de la Red del Golfo, Puerto Moreno de Nicoya y Puerto Níspero de Cañas formaron su Comité de Vigilancia.

La seguridad es la razón de creación de la Red y es uno de los tres pilares fundamentales en el Plan de Acción. Por eso las labores han continuado en el tema. El 27 de febrero, nos reunimos con Guardacostas, Sinac e Incopesca, para definir un plan en conjunto de protección del Golfo.

Mientras tanto el Comité de Vigilancia Moreno-Níspero sigue activo, pero los vecinos aún no realizan todas las denuncias del caso. El Presidente de la Asociación de Pescadores de Níspero, Rafael Umaña, mencionó que si realizan las quejas ante la autoridad.

"Se nos iba a  hacer imposible, presentar denuncias por la distancia. Decidimos esperar y tener el acercamiento, la apertura de la Estación, para poder accionar con denuncias."

Rafael Umaña - Pescador y líder de Puerto Níspero

Mientras Incopesca no dé el paso para instalarse en la Estación, no se cumple el objetivo de lograr un trabajo coordinado entre tres instituciones. Todas tienen sus funciones tanto para la protección del medio ambiente de un tesoro como el Golfo de Nicoya, como para combatir actos ilícitos - desde pesca ilegal hasta venta de drogas - que se dan en la zona.

El Director de Guardacostas, Martín Arias, fue positivo con respecto a lograr el trabajo coordinado. Sin embargo todavía hace falta que las operaciones del día a día sean bajo una verdadera unión, entre 3 instituciones y el pueblo que debe ser el primer policía.

"Saber coordinar esfuerzos. Es una constante el elemento coordinación y operaciones conjuntas e intercambio de información. Se tienen frente a frente. Si no logran coordinar sería lamentable."

Martín Arias - Director del Servicio Nacional de Guardacostas

Sonzapote: un pueblo de paso que sufre con los desechos

Sonzapote de Nicoya tiene un reto en la gestión de residuos. Acá no pasa el camión recolector y la costumbre es quemar los desechos.

Sonzapote es un pueblo que parece de paso. Se encuentra a la orilla de la carretera, poco después de pasar el puente sobre el río Tempisque. ¡Si acelerás mucho, te lo perdés! Pequeño y calmado, enfrenta un enorme reto al perderse en la gestión de los residuos que debe realizar el cantón de Nicoya.

Al igual que en todo el distrito, acá no pasa el camión recolector. La quema de los desechos es una práctica común, como también lo es lanzarlos a un lote baldío - en la calle que lleva a Puerto Moreno - convertido en botadero a cielo abierto. Es un peligroso foco de contaminación.

Carlos Carrillo, vecino de Sonzapote y educador, afirma que no hay organización en su comunidad o acciones de la Municipalidad para enfrentarse al problema con los desechos.

"Sería bueno que se tomara cuenta en las organizaciones, para que los desechos no queden en las calles, que sea un pueblo más sano."

Además vecinos de la zona denuncian que camiones que limpian tanques sépticos, arrojan esas aguas sucias a la orilla de la carretera, incluso zona de manglar.

En el 2015, la Fuerza Pública recibió una sola denuncia. Pero las autoridades piden a los ciudadanos que denuncien y ojalá tomen imágenes de lo que sucede. La Municipalidad de Nicoya dijo no tener quejas al respecto.

A espera de la Municipalidad y los gestores autorizados

Ante la situación, la Municipalidad de Nicoya no tiene presupuesto para ampliar el recorrido de los camiones recolectores y que incluyan a Sonzapote. En lugar de eso, aplicarán la figura del gestor autorizado.

La opción del GESTOR AUTORIZADO busca "legalizar la actividad ilegal" que ya realizan ciertas personas, que cuentan con un vehículo para pasar por los barrios y que cobran por recoger la basura. El plan de capacitación debe realizarse en el primer trimestre del 2017, pero aún no llega a la comunidad. Debe regularse - junto con el Ministerio de Salud - a los gestores autorizados, para que cumplan y se les pague.

El Gestor Ambiental de Nicoya, Jorge Jiménez, dijo a la Red del Golfo en octubre del 2016 que este es el plan más viable para lograr una solución. Pero seguimos a la espera de que se concrete.

 

En San Buenaventura los malos hábitos pueden más que el camión recolector

La deficiente gestión de los residuos en San Buenaventura afecta ríos, calles, mangalares, aceras, lotes y al mar del Golfo de Nicoya.

A diferencia de la mayoría de comunidades de la Red del Golfo, en San Buenaventura de Colorado sí pasa el camión de la basura. Pero eso no evita que los desechos lleguen donde no deben estar: la quebrada, un lote convertido en basurero a cielo abierto, el manglar y las aguas del Golfo de Nicoya. La gestión de los residuos no es integral ni completa.

El Concejo Distrital de Colorado (la municipalidad está en Las Juntas de Abangares, pero aquí hay gobierno local) realiza la recolección 3 veces a la semana, un día para residuos tradicionales; otro para material reciclable; y uno más para desechos orgánicos. Y aún así, muchos habitantes contaminan.

Según los datos oficiales la recolección y la separación aumentaron en los últimos tres años, pero se mantiene el problema. La Intendenta María Wilman Acosta aseguró que "la gente no quiere cooperar". Sin embargo admitió que no se cumple con el monitoreo y la limpieza de lotes contaminados, así como la sanción a sus dueños.

"Hay que hacer muchísimo. En la parte de educación ambiental, aunque hago esfuerzos siempre estoy flaqueando en esa área."

Emilia Mora - Gestora Ambiental Colorado

En el pasado se han hecho jornadas de limpieza, con coordinación de la Asociación de Desarrollo y apoyo de otras instituciones. (Imagen cortesía de la ADI de San Buenaventura)

En el pasado se han hecho jornadas de limpieza, con coordinación de la Asociación de Desarrollo y apoyo de otras instituciones. (Imagen cortesía de la ADI de San Buenaventura)

Francisco Chévez, vecino de San Bueneventura, pidió a las autoridades que brinden capacitación y orientación para que la comunidad trabaje unida para cambiar el panorama.

La Gestora Ambiental de Colorado, Emilia Mora, aseguró que no se cuenta con un programa formal u organigrama para trabajar en capacitación en la comunidad. El esfuerzo que si existe es el Programa Bandera Azul.

Este es un galardón que premia el esfuerzo y el trabajo voluntario de organizaciones u otras entidades, por mantener ciertas acciones y medidas de conservación, protección del medio ambiente y mejores condiciones higiénicas y de salud.

Pero esto no es suficiente en San Buenaventura. Geográficamente está cerca del gobierno local. Pero actualmente que no hay relación para manejar un programa participativo que cambie la gestión de residuos en la comunidad.

 

Copal de Nicoya participa en proyecto para fortalecer Asadas

Guanacaste vive constantemente en alerta, ante el efecto de sequías y la falta de agua. Copal de Nicoya, una de las comunidades de la Red del Golfo, quiere mejorar la gestión de su recurso hídrico. Por eso su Asada (Asociaciones Administradoras de Sistemas de Acueductos y Alcantarillados Sanitarios - Asadas) aplica a un proyecto de gran envergadura, para fortalecer sus capacidades.

Se trata del "Proyecto Fortalecimiento de las capacidades de Asociaciones de Acueductos Rurales (ASADAS) para enfrentar riesgos del Cambio Climático en comunidades con estrés hídrico en el Norte de Costa Rica", coordinado por el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) en Costa Rica y el Instituto Costarricense de Acueductos y Alcantarillados (AyA).

La presidenta de la Asada de Copal es una valiente y extraordinaria mujer, Consuelo Orias. Desde el 2010 comenzó a trabajar por la organización que administra el agua en esta comunidad de 1.000 personas, pero tiene toda una vida alzando su voz, siendo líder, algo que asegura le heredó su padre.

Esperanza en Copal con el PNUD

Consuelo Orias y Marta Beatriz García, de la Asada de Copal, participaron en el taller del PNUD. (Imagen de la Red del Golfo)

Consuelo Orias y Marta Beatriz García, de la Asada de Copal, participaron en el taller del PNUD. (Imagen de la Red del Golfo)

El proyecto del PNUD y el AyA arrancó desde agosto del 2016 y se desarrollará durante cinco años. El pasado 3 de febrero, las Asadas que aplican pues cumplen ciertos prerrequisitos, participaron en un taller de formulación de proyectos, para entender cómo deben presentar su plan al PNUD. En el caso de Copal, el objetivo es construir una nueva tubería, que conecte la naciente de esa comunidad con la red. Si tienen éxito se pondrá una tubería de 3 pulgadas, alrededor de 800 metros de infraestructura.

Orias, una de las más destacadas líderes de la Red del Golfo, afirmó que ya se cuentan con estudios y por eso confía en avanzar y lograr los fondos. Cada proyecto puede ser de hasta $20.000 (¢12 mill. aproximadamente). El PNUD marcó como fechas claves:

  • Recepción de solicitudes: hasta el 3 de marzo
  • Aclaraciones de las Asadas: hasta el 17 de marzo
  • Comité de selección de solicitudes de financiamiento: último día 5 de mayo

El proyecto trabajará con 285 Asadas de 10 cantones: Los Chiles, Upala y Guatuso de la Zona Norte y Cañas, Liberia, La Cruz, Carrillo, Santa Cruz, Nicoya y Hojancha de la Región Chorotega. El fortalecimiento de las capacidades de los acueductos rurales se trabajará en tres ejes:

  1. Inversión en infraestructura
  2. Medidas de adaptación al cambio climático
  3. Políticas y estrategias de financiamiento

Natalia Meza, especialista ambiental y consultora del PNUD en el proyecto, aseguró que se trabaja como primer paso acciones en infraestructura, pues es lo más elemental. Pueden ser labores como una nueva fuente de abastecimiento; o un cambio de tubería ante la antigüedad y los fallos en la actual.

"No le podés pedir a la gente que piense en cambio climático, que ahorre agua, si primero no les das las soluciones para garantizar que tenés disponibilidad hídrica. Esa inversión es lo primero que estamos fomentando."

Natalia Meza - PNUD

La Asada de Copal y Consuelo Orias sueñan en grande con este proyecto. En el pasado enfrentaron sequías, falta de interés y hasta juicios de personas que pusieron sus intereses personales antes que los de la comunidad. Pero Copal salió victorioso. Ahora apunta a un paso más, una victoria más, que siga protegiendo un derecho humano y un tesoro: el agua.

¿De qué trata el proyecto del PNUD y el AYA?

Video explicativo sobre las acciones del proyecto "Fortalecimiento de las ASADAS" para trabajar con los acueductos comunales de 10 cantones en la zona norte del país

 

 

Copal de Nicoya sufre mala gestión de residuos y falta de unión comunal

En Copal de Nicoya la costumbre es quemar los desechos.

"Todo el tiempo se ha quemado la basura. Y no queremos que venga la Muni tampoco."

Marta Beatriz García - Vecina de Copal

Así de enfática y clara habla esta vecina de Copal, comunidad del cantón de Nicoya. El fuego es el destino de la mayoría de desechos de este pueblo, donde no pasa el camión de la basura y los movimientos comunales no son sostenidos.

La razón que da es simple: no podríamos pagar el servicio a la Municipalidad. Copal es una de las comunidades más pobres en la Red del Golfo, donde la falta de ingresos y de fuentes de empleo afecta a todos los pueblos. Los hogares de la Región Chorotega tienen un 27,4% de incidencia de pobreza, más de 10 puntos porcentuales más que la Región Central (15,6%), según el Índice de Pobreza Multidimensional que se comenzó a medir en el actual Gobierno.

La mayoría de los habitantes de Copal queman o entierran la basura. La Municipalidad no da el servicio de recolección de residuos. Y las fuerzas vivas no realizan acciones para enfrentar al dilema. Así la gestión de residuos es casi inexistente, aunque en ocasiones el gobierno local realiza recolecciones de material de reciclaje.

En Copal de Nicoya no pasa el camión de la basura. (Foto de la Red del Golfo)

En Copal de Nicoya no pasa el camión de la basura. (Foto de la Red del Golfo)

Según Gerardo Medina, empresario y dueño de Finca La Bajura en Copal, esas acciones de reciclaje son llevadas acabo por la Municipalidad de Nicoya, sin coordinación ni comunicación, por lo que pasan desapercibidas y tienen un efecto mínimo. Por eso insta a educar sobre la recolección y ver la oportunidad de generar ingresos con la actividad.

A esta carencia de relación con el gobierno local hay que sumarle otro grave problema: la falta de voluntad y de unión por parte del pueblo. Hace unos años se realizó una jornada de limpieza con apoyo de instituciones. Vecinos limpiaron zonas como la quebrada y los caños. Pero voces dentro de la misma comunidad no apoyaron y hasta criticaron el esfuerzo.

"Es complicado acá", admite Melvin Molina, uno de los líderes en la comunidad. A pesar de la pobreza de muchos hogares, cree que puede trabajarse un plan y una solución. Pero pide a la asociación de desarrollo, a instituciones y a los centros educativos (escuela y colegio técnico) que se preocupen por el tema y se unan.

Gestores autorizados: el plan de la Municipalidad

Sin presupuesto para incluir más pueblos en la ruta de sus camiones recolectores, la Municipalidad de Nicoya le apuesta a los gestores autorizados. Estos son particulares que tienen el vehículo y las herramientas necesarias para entrar a una comunidad y dar el servicio, así como llevar los desechos a donde lo indique la autoridad, en este caso Santa Cruz.

Jorge Isaac Jiménez, Gestor Ambiental de Nicoya, dijo al Equipo de Comunicación de la Red del Golfo que se busca "legalizar la actividad ilegal" que ya realizan distintos camiones en el cantón. El municipio y el Ministerio de Salud se enfocarán en lograr que la comunidad comprenda el proceso; esté anuente a pagar y cumpla para lograr que el servicio se mantenga.

Ya tienen personas interesadas en aportar el servicio.  Sin embargo se deben definir los detalles. Durante los primeros tres meses de este nuevo 2017, se debe realizar la logística y el proceso de comunicación y capacitación con el pueblo.

Esta es la mejor opción para cambiar el panorama en Copal. Sin embargo para lograr una transformación exitosa se necesita el cambio más importante de todos: en la mentalidad y actitud de nosotros los vecinos, para que trabajemos con conciencia y unidos.